Los
italianos en América Latina siguen con su tradición
de asociarse. Un caso típico es el de la Società di
Mutuo Soccorso “Unione e Benevolenza” que se crea en
Buenos Aires en 1858. Las Sociedades se fundan entre paisanos de
una misma región de origen, con fines de beneficencia, culturales,
sociales, políticos y de recreo. Aquí la comunidad
italiana tiene garantizada la asistencia y la protección
en caso de accidentes laborales o de enfermedad. De paso, se fortalecen
los lazos de italianeidad entre los socios. La pasión por
el fútbol, el box, la bicicleta, la lucha romana, a música
o el baile, lleva a los italianos a inaugurar Sociedades Musicales
de Beneficencia y Círculos Deportivos. Otros, como los inmigrantes
vinculados a la industria, son miembros del Círculo Italiano
y las Cámaras de Comercio.
Cada asociación tiene sus escuelas y hospitales. Así,
en países como Argentina y Chile, se abren escuelas italianas
por iniciativas de las Sociedades de Socorros Mutuos. La más
conocida es la Societá Nazionale Dante Alighieri, que todavía
existe.
Cada asociación organiza sus fiestas. Domingos: misa, fuegos
artificiales, vino y cocina. También se baila el tango.
Los miembros de las asociaciones participan en la política
local o debaten sobre la política italiana como la derrota
del ejército italiano en Africa en 1896 o las ideas mazzinianas
o garibaldinas.
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